Argentina vs Chile

Argentina vs Chile

Argentina vs. Chile: el clásico transandino del vino

Los colombianos tenemos una predilección por los vinos chilenos y argentinos; su cercanía, sus buenos precios y su excelente calidad los hacen afines a nuestro paladar y a nuestro gusto. Sin embargo, cada terroir de vino es único e irrepetible. Estás son sus principales diferencias y similitudes en materia enológica.

Clima

El clima chileno se conoce como mediterráneo y está influenciado por el océano Pacífico y por la corriente de Humbold, que hace que aguas frías de la Antártida suban. Esto produce días cálidos y noches muy frías, lo que resulta ideal para que la uva madure de manera correcta.

Argentina, por su parte, tiene un clima continental determinado por la cordillera de los Andes, de la cual bajan los vientos fríos que le permite obtener un buen diferencial térmico de día y la noche. En ambos países la pluviometría es muy baja (entre 80 y 200 mm al año), lo que otorga una enorme sanidad en las viñas por la escasa humedad.

Con una pluviometría tan baja, Chile debe echar mano de sus ríos poco caudalosos como el Mapocho, el Rapel o el Tinguiririca para regar su viñedo. Entre tanto, para que Argentina obtenga agua necesaria en el riego de sus vides echa mano de las nieves perpetuas que tienen los picos congelados de la cordillera de los Andes.

La gran ventaja del viñedo chileno es su posición privilegiada entre la Cordillera de los Andes y la Cordillera al mar, así como su variedad de suelos y su influencia marítima. La gran ventaja del viñedo argentino está en su altura, que va desde los 600 hasta casi los 2.300 msnm, caso único en el mundo, lo que le permite tener un buen diferencial térmico y una excelente insolación sobre sus vides.

Uvas

El gran emblema de la viticultura chilena es la variedad Carmenere que procede de Burdeos y que solo se descubrió en territorio chileno hasta 1994. Otras grandes uvas australes son la Cabernet Sauvignon, la Merlot y más recientemente la Cariñena y la Shiraz (estas últimas están dando mucho de qué hablar). La gran reina blanca chilena es la variedad Sauvignon Blanc.

En Argentina la protagonista indiscutible es la uva Malbec (su gran estrella internacional), seguida de cerca por la Bonarda y la Cabernet Franc, que es la sorpresa. Por su parte, la reina blanca se llama Torrontés.