¡El maridaje para disfrutar de los sabores locales!

¡El maridaje para disfrutar de los sabores locales!

FIN DE SEMANA Y LA VUELTA A ORIENTE

Bandeja Paisa y Vino.

Paisas, lugareños o turistas; quien no ha llegado a Medellín, o vive en Medellín o nació en Medellín y no ha dado la famosa y tan tradicional “Vuelta a Oriente”. Es el oriente antioqueño, claro...!

Es un paseo imperdible donde el plan es sencillo, visitar los pueblos más representativos de la región y disfrutar de sus particularidades. La famosa propuesta, con acento parroquiano es: salgamos a puebliarr..!

En todo este plan, que casi siempre empieza en la mañana y se vuelve a Medellín por la tarde casi noche; lógicamente no falta que comer, desde la salida empieza rápidamente la comilona, con

algunas “arepas de chócolo con quesito”, para después seguir con los platos tradicionales, que casi siempre es de estadero (a la vera del camino) o de algunos restaurantes de cocina muy típica. Trucha, róbalo a la plancha con salsa tártara, chicharrón de cien patas con patacón y hogao. Sancocho, mondongo, casi todos cocinados con leña… El olorcito del “humo de verdad”, ayuda a disfrutar lo que se come. Y entre tantas cosas no puede faltar la” Bandeja Paisa”. La pobre y tan vapuleada bandeja paisa; con los comentarios de los que saben algo, los que saben mucho y los que no saben nada de la famosa bandeja paisa.

Qué es mucho, que no es elegante, que tiene mucha grasa, que no es realmente la comida de los arrieros, que nació en el centro de Medellín, cuando se salía a Juninearr. (Ir de paseo por la calle Junín) y tantos otros comentarios, unos acertados y otros definitivamente: no.

La bandeja paisa, de todas maneras, independientemente de los análisis antropológicos, históricos y gastronómicos es un plato que, a casi todo el mundo le gusta, a propios y extranjeros y no hay duda que es un orgullo poder ofrecerla a los visitantes; por lo menos, es un orgullo, para los nacionales que se sienten orgullosos de lo propio, o de los extranjeros que vivimos en esta tierra y nos sentimos orgullosos de vivir en ella. Las cosas de la tierra, el ancestro, la cocina de los padres, siempre deben ser: motivo de orgullo.

Claro, y cuando ya esta la bandeja servida a la mesa, y si se sigue con la tradición, se acompaña con la famosa sobremesa, jugos, que hay miles y definitivamente ricos, hasta claro o mazamorra y por que no también con aguardiente. Esto es lo típico...!

Y como parte de la conjunción de tradiciones y la llegada de nuevas costumbres, hoy ya no es raro que alguien pida vino. Si, aunque el vino no es una bebida de tradición en tierras colombianas, la llegada del vino a Colombia, también se acerca a los platos tradicionales, entre ellos, la famosa Bandeja Paisa.

Ya no es motivo de sorpresa, ni de risas disimuladas o rechazo, cuando de bandeja paisa se habla y se piensa en una copa de vino.

La bandeja paisa, bien completa, que tiene entre otras cosas frijol, un poquito de arroz, chicharrón, chorizo, morcilla y hasta un huevo frito; todos estos constituyentes, en cualquier otra cocina, de diferente latitud, preparación y oportunidad de consumo se relacionan con vinos tintos jóvenes.

Hace poco tiempo, era prácticamente impensable encontrar una botella de vino en un estadero o en un restaurante de un pueblo, pero hoy la presencia del vino ha llegado hasta allá. La razón, la aceptación del vino en Colombia y en esa aceptación también se involucra la rica cocina típica, hasta la de carretera.

Bandeja paisa y una copa con merlot, o malbec joven, o un cabernet del año, seguramente le gustará. Eso si, no perdamos de vista la herencia...!