¡España es vino y olivo!

¡España es vino y olivo!

Si recorremos España en todas las direcciones encontraremos viñedos y olivares, justamente las dos plantas que mejor se entienden viviendo en un mismo terreno y que se adaptan mejor que ninguna a condiciones climáticas extremas.

El vino en España está presente desde los principios de la historia de este país, y está arraigado a sus costumbres cotidianas. No hay pueblo que no hable de su propio vino y las famosas tapas no tienen su origen en la antigua costumbre de beber una copa acompañada por un trozo de pan, que ahora ya son bocadillos de todo tipo y que no faltan en ningún bar de paso.

España es el país más cultivado con vides en el mundo: aproximadamente 1,2 millones de hectáreas están cubiertas con viñas, con casi 600 variedades o cepas.

La geografía española en su mayoría es de clima árido y seco, iniciando con la mayor, la meseta central y con algunas excepciones como Rías Baixas en donde el paisaje es notablemente más verde.Sus territorios están zurcados por diferentes ríos que son casi siempre parte del paisaje enológico.

Los vinos de España se clasifican en distintos grupos de acuerdo a sus diferentes regiones. Los primeros, como en todos los países productores, son los vinos de mesa de consumo cotidiano y a partir de éstos se agrupan en: Vinos de la Tierra, Vinos de Calidad Producidos en Región Determinada ( v.c.p.r.d.), Vinos con Denominación de Origen, Vinos con Denominación de Origen Calificada y Vinos de Pago.

Para la legislación vitivinícola española es importante regular el tiempo de paso por madera y guarda en botella de los vinos antes de salir al mercado y por esta razón la expresión Crianza, Reserva y Gran Reserva tienen directa relación con la autorización de cada Consejo Regulador para que un vino pueda acceder a estas calificaciones.

Recorriendo España de norte a sur nos encontramos con el gran mosaico de regiones, de las cuales recordamos Rioja, nombre que habla de España en el mundo ya que el consejo regulador de Rioja otorga Denominación de Origen Calificada. Esta región se identifica con el río Ebro y se recuesta en la Sierra Cantabria. Se divide en Rioja Alta, Rioja Alavesa y Rioja Baja.

Entre las variedades tintas de Rijoa, la Tempranillo es la bandera que la distingue, aunque también otras tintas como la Garnacha, Mazuelo y Graciano dan origen a típicos vinos riojanos. Algunas cepas como la Cabernet Sauvignon empiezan a tener peso en las elaboraciones en estos últimos años.

Las blancas típicas son la Malvasía, la Viura o Macabeo y entre las variedades blancas foráneas aparecen la Chardonnay y Sauvignon Blanc.

Al noreste, con influencia del mediterráneo se encuentra Cataluña, con un clima un poco más moderado. Esta comunidad tiene once denominaciones pero dos se destacan, el Penedés, que tiene su bandera clásica y mundialmente reconocida con la producción de casi todo el cava que produce España. El cava es un espumante tan reconocido como el champagne, nacido del sistema champenoise pero a partir de las cepas blancas Parrelllada , Macabeo y Xarel-lo.

La D.O. Priorat, con herencias de los famosos monasterios de la región, sus cultivos en ladera, en terrazas sobre típicos suelos de pizarras, produce grandes vinos a partir de una de las cepas tintas típicas epañolas: la garnacha. Entre las cepas foráneas la Cabernet Sauvignon se destaca en algunos ensambles.

Otra región definitivamente importante, es Ribera del Duero, donde el río del mismo nombre es un sello de identidad. Ribera del Duero, en Castilla y León, con cuatro provincias, Soria, Burgos, Segovia y Valladolid.

Los tintos nacen de la cepa tempranillo, que en esta región la llama Tinta Fina o tinta del País. Otras cepas, algunas foráneas como la cabernet o la merlot hacen parte de algunos ensambles.

Dentro de Castilla y León Rueda se destaca con sus vinos blancos impecables elaborados a partir de Verdejo.

En Rias Baixas, en Galicia, un paisaje verde dentro de España con características climáticas bastante diferentes al resto del país, los vinos blancos tienen gran fortaleza y dentro de éstos los elaborados con Albariño definitivamente son los mejores representantes blancos españoles.

Castilla La Mancha, el gran viñedo de España, Europa y del mundo, con más de 600.000 hectáreas se aproxima a casi la mitad de los viñedos de España y representa el 7% de los viñedos del mundo. De la tierra del Quijote, con Toledo como ícono protegido por el río Tajo, Castilla – La Mancha tiene nueve denominaciones: Almansa, La Mancha, Manchuela, Méntrida, Mondéjar, Ribera del Júcar, Uclés, Valdepeñas y Jumilla.

Aunque La Mancha tiene algunos grandes referentes, una buena parte de sus vinos son de consumo cotidiano. Además de las denominaciones de origen, también se encuentra una Identificación Geográfica Típica: los Vinos de la Tierra de Castilla.

Valencia,es otra gran región con zonas de prestigio, donde Utiel Requena se destaca con sus vinos tintos y con cepas de tradición como Tempranillo, Garnacha, Cabernet Sauvignon, Merlot, Syrah, Pinot Noir, Petit Verdot, Garnacha Tintorera, y Cabernet Franc.

La cepa tinta autóctona de Utiel Requema es la Bobal, con la que también se elaboran importantes vinos rosados. Los blancos ocupan un porcentaje menor en la producción y se elaboran a partir de cepas Macabeo, Merseguera, Chardonnay, Sauvignon Blanc, Parellada, Xarel-lo, Verdejo y Moscatel de Grano Menudo. La cepa blanca autóctona de Utiel Requen es la Tardana.

Y al sur de España se encuentra indiscutiblemente una Denominación de Origen de estirpe y reconocimiento mundial, con clara influencia árabe y con los ríos Guadalquivir y Guadalete como testigos del conocido Marco de Jerez, que se identifica con el triángulo formado por Jerez de la Frontera, Puerto de Santa María y Sanlúcar de Barrameda.

Aquí nacen los vinos que junto con los Rioja son la identidad de los vinos españoles. De cepas blancas como Pedro Ximenez, Moscatel y la tradicional Palomino se elaboran los diferentes tipos de vinos de jerez, donde el trabajo de solera es una de sus particularidades.

Entre los más secos, la Manzanilla, Fino, Amontillado, Oloroso y Palo Cortado, y de menor a mayor sensación dulce y gran vigor los Pale Cream, Medium, Cream, Pedro Ximenez y Moscatel.

España es el tercer productor mundial, e históricamente posicionado en los mercados internacionales. En Colombia, los vinos españoles, ocupan el tercer lugar como los más vendidos.