Hablar de Francia es hablar de alta cocina y vino

Hablar de Francia es hablar de alta cocina y vino

Francia es un laberinto de regiones que a su vez se comienzan a subdividir hasta llegar a apelaciones que, en algunos casos, no ocupan más de media hectárea.

En este país se encuentra el origen de la gran vitivinicultura del mundo y los franceses son los gestores de las apelaciones de origen al tratar de mantener vivo el ancestro de sus vinos. Es complicado interpretar su cuadro geográfico vitivinícola que hasta para los mismos franceses, en ocasiones, es difícil de recordar.

Francia distingue a sus vinos más por regiones que por cepas y cada región ostenta vinos de diferentes niveles iniciando por los vin de table, los cotidianos, pasando por los AOC (Appellation d’Origine Contrôlée ) genéricos, y AOC que identifican regiones, sub regiones y comarcas. En los niveles superiores, desde los Primer Cru, y Grand Cru hasta llegar a los Grand Cru Classè.

Francia es sinónimo de calidad con algunas marcas que son definitivamente íconos del mundo del vino. El territorio francés es también centro y base de organismos internacionales regentes de esta industria como por ejemplo la O.I.V. (Office International de la Vigne et du Vin) y de importantes ferias internacionales, mundialmente reconocidas, que tienen sus sedes en Francia, como Vinexpo en Bordeaux.

Con casi 800.000 hectáreas de viñedos, cifra que aproximadamente es igual al 10% de los viñedos del mundo, es el segundo país después de España en superficie cultivada.

Francia tiene mil caminos y lugares imperdibles para aprender y disfrutar una espectacular copa del vino, entre ellos, algunos imposibles de olvidar:

  • Bordeaux: La capital del mundo del vino, en Aquitania. Con más de nueve mil Château, Bordeaux, nombre que deriva de la frase au bord de l’eau ( al borde del agua), es una de las regiones vitivinícolas más famosas del mundo.
  • Las sub regiones de Bordeaux se ubican en las márgenes izquierda y derecha del río Gironda y su afluente el Dordoña. A la izquierda las subregiones tienen a la Cabernet Sauvignon como su cepa principal y a la derecha la Merlot. Aunque también conviven la Cabernet Franc, Carménère y Petit Verdot. Las cepas blancas principales son Sauvignon, Semillón y Muscadelle.
  • La Borgoña es otra gran región al este de Francia que inicia con Chablis, una denominación única de un blanco nacido ciento por ciento a partir de chardonnay. Continuando al sur encontramos a Vézelien, Côte de Nuits, Côte de Beaune, Côte Chalonnaise, Mâconnais y Beaujolais. En este último lugar es donde nace a partir de la cepa tinta Gamay el vino tinto más joven del mundo: el Beaujolais Nouveau.
  • La Champaña: completa el trío más conocido de Francia, junto con Bordeaux y la Borgoña. La identidad indiscutible de esta región es el famoso espumante natural del mundo: El Champagne. Elaborados con Chardonnay, Pinot Noir y Pinot Meunier. Dos nombres son los referentes del lugar de nacimiento del champagne: Reims y Epernay.
  • El Valle Del Ródano, esta impecable región conocida como Côtes du Rhône, se extiende por más de 200 kms, casi en línea recta de norte a sur con los Alpes a la derecha y el Macizo Central a la izquierda. Un vino de renombre, el de Chateauneuf du Pape, en el Ródano Sur.
  • La cepa predominante es la Shiraz, pero no es la única, también se elaboran importantes tintos a partir de garnacha y mourvèdre; y junto a éstas y como cepas menores hallamos la cinsault y la carignan.
  • Cuando se elaboran blancos las cepa más notable es la viognier, pero otras como la marsanne, rousanne, y bourboulenc son definitivamente nombres de cepas de este territorio.
  • Jura, en el departamento del mismo nombre, es una de las regiones vitivinícolas más pequeñas, con algunas denominaciones como, Arbois, Côtes du Jura, L’Etoile. Una identidad de esta región son los vinos especiales: el amarillo y el de paja (jaune y paille).
  • Los vinos de paja se elaboran a partir de savagnin (cepa autóctona) y chardonnay, y su particularidad es que se elabora a partir de uvas pasificadas (pasas), secadas después de la recolección. En viejas épocas, se secaban justamente sobre esteras de paja.
  • Ofrecen vinos muy complejos de color ámbar o dorado oscuro. Las poulsard y trousseau, son algunas representantes típicas de las cepas tintas.
  • Languedoc Roussillon es una importante región que representa aproximadamente el 40 % de la producción de Francia. En Languedoc se destacan los vinos de Corbières, Fitou, y Minervois y en Roussillon los vinos de Banyuls y Rivelsates.
  • Los vinos de Languedoc, en la mayor parte tintos y rosados, nacen de las cepas Carignan, Cinsault, Mourvèdre, Cournoise, Grenache, y Syrah.
  • El Valle Del Loira (Loire), es una región de aproximadamente 50.000 hectáreas que cubren el valle desde el macizo central hasta su desembocadura en el Atlántico. Con tintos y rosados como los de Anjou y blancos de Nantaise, en el Valle del Loira produce más blanco, aproximadamente el 50 %, los tintos ocupan un 29 %, los rosados el 13% y sólo un 8% de espumantes.
  • Entre las cepas blancas, la sauvignon blanc, que es originaria de este valle, es la más importante, pero además otras cepas como la Melón de Borgoña, que permite elaborar los Muscadet, y la Folle Blanche, de la que algunos de sus vinos participan en la elaboración del cognac, son parte de la producción de esta región.
  • El mundo de los tintos lo lidera la Cabernet Bretón, nombre que recibe la cabernet Franc en el Valle del Loira, aunque también están presentes la Gamay y algo de Malbec y Pinot Noir.
  • Este gran mosaico de vinos y viñas franceses se completa con otras regiones como, Provenza y Alsacia, que comparten estilos de vinos con Alemania, especialmente cuando se trata de las blancas Riesling y Gewürztraminer, Saboya o Savoie, y la inolvidable isla de Córcega, que comparte algunos claros rasgos italianos en sus uvas.