Italia y sus vinos

Italia y sus vinos

¡Italia es vino de norte a sur! Hay tantos vinos como regiones, cada provincia, cada región tiene sus propios vinos con identidades indiscutibles. Se distingue en el norte con el Barolo y el Barbaresco nacidos de una cepa muy piamontesa, la Nebbiolo, nombre heredado de nebbia en italiano, que traduce niebla, típico fenómeno de esta región sobre todo en la época de cosecha. Grandes vinos italianos con denominación de origen DOCG se identifican con este tipo de vino.

Otras expresiones imperdibles son los vinos del Véneto: Valpolicella, y Amarone, o los vinos del Friuli con impecables blancos elaborados a partir de Pinot Grigio.

La Toscana tiene su propia bandera: el Chianti, y el Chianti Clásico, nacidos de otra cepa definitivamente italiana, la Sangiovese y también de Canaiolo, otra cepa todavía menos frecuente. En esta misma región otro actor importante en el concierto internacional es el Brunello di Montalcino.

Los vinos italianos siguen hacia el sur hasta encontrarse con grandes blancos dulces, con el marsala y los típicos vinos de Sicilia elaborados con Nero d’ Avola.

Los vinos italianos se clasifican y ordenan desde los vinos cotidianos identificados como vino da tavola, y continuando en ascenso los IGT (Identificazione Geográfica Típica), hasta los DOC (Denominazione di Origine Controllata) o DOCG (Denominazione di Origine controllata e Garantita).

El vino en Italia es parte del diario vivir y de la mesa cotidiana, e infaltable compañía de una gastronomía muy propia.