La Botella

La Botella

La botella junto con el corcho y las barricas son las imágenes que se encuentran en el subconsciente del consumidor, aunque hoy la tecnología nos deje utilizar otros sistemas adecuados y correctos.

En la conservación de los grandes vinos de guarda en la etapa de madera es de gran importancia, sin embargo la estadía del vino en la botella es mucho más prolongada, solo basta considerar aquellos referentes notablemente longevos. Las condiciones de reducción (sin contacto con el oxigeno) es parte importantísima en esta etapa de los vinos de larga vida y la botella es el contenedor ideal.

La botella de vidrio, como envase, encuentra sus orígenes aproximadamente en el siglo XII y seguramente hay que tener en cuenta a Venecia, en Italia, como uno de los puntos de partida de esta industria que hoy ha recorrido el camino desde lo absolutamente artesanal, en el principio; cuando las botellas todas eran sopladas y con escasa posibilidad de encontrar una exactamente igual a otra; hasta la tecnología más sofisticada de hoy en la industria del vidrio que permite producir botellas de alta calidad, con ahorro de material, con botellas mucho más livianas, y con manejo adecuado de diseños y colores. Recordemos que las primeras botellas, cuando no se conocían técnicas de producción de vidrio de alta calidad, eran de vidrio oscuro, el verde oscuro y el marrón era lo frecuente, y la opacidad casi una constante. La historia del vidrio y el cristal tiene inicios muchos siglos antes de la aparición de las primeras botellas. En aquellas épocas, el vidrio y el cristal eran sólo parte de algunas piezas para servirlo y beberlo, reservado para la mesa real.

Con el tiempo, las formas y diseños se fueron imponiendo.

Los tipos y formas de botellas más frecuentes se relacionan con diseños que tienen como origen regiones que históricamente son referentes del vino. Entre ellas:

  • Botella Burdeos: Propia de la región de Bordeaux en Francia, tal vez el diseño más difundido y utilizado para distintos tipos de vinos. Es cilíndrica, con hombros definidos y cuello de mediana longitud. De este diseño han surgido posteriormente otros con algunas variaciones que les han dado identidad.
  • Botella Borgoña: Propia de la región de Borgoña, en Francia. Se identifica por tener los hombros en pendiente desde el cuerpo cilíndrico hasta el cuello que es la prolongación del mismo cuerpo.
  • Botella Renana o Rhin: Propia de la región del río Rhin en Alemania. Es estilizada, delgada y alta, La pendiente del cuerpo nace desde casi el mismo fondo de la botella. Es muy clásica para vinos blancos de la región y también para los liebfraulmich, que se identifican además por el color ambar del vidrio, o actualmente también de color azul.
  • Botella Franconia: Propia de la misma región alemana. Se caracteriza por tener el cuerpo aplanado de forma casi circular, con cuello de mediana longitud. Podrá considerarse igual a la botella caramañola. De los originales formatos hoy se elaboran botellas semejantes, pero más estilizadas con algunas aristas en su concepción.
  • Botellas Champañeras o para espumantes: Botellas con un corte semejante al de las botellas borgoña, de cuerpo un poco mayor con el cuello adaptado para el tapón propio para espumantes. Con un espesor mayor de las paredes y con el fondo cóncavo para poder resistir la presión del anhidrido carbónico, propio de este tipo de vinos, en los cuales el envase debe resistir presiones superiores a 7 atm.

Algunas botellas especiales

  • Botella Jerezana: Propias de Jerez de la Frontera, España. Para los típicos vinos de jerez.
  • Botella para Porto: Dedicadas a los famosos vinos portugueses.
  • Botella Chianti: típicas de los vinos Chianti, de la Toscana, en Italia, que se caracterizan por la forma redondeada del cuerpo, sin hombros y por la característica canasta de mimbre, las originales, que protegen el vidrio de las roturas, y que si se mojaban con agua también servía para refrigerar.
  • Botella Andina: Muy típica de algunos vinos de Sudamérica. Es semejante a una botella burdeos, pero los hombros son de mayor diámetro que la base y con el fondo con notable concavidad.

Diseños exclusivos. También hay que tener en cuenta que, como una importante herramienta de mercadeo para algunos vinos Premium , algunas bodegas diseñan sus propias botellas con diseños exclusivos, en donde se ponen en juego formas , colores, estampados, etiquetas pintadas y horneadas sobre el mismo vidrio, entre otras estrategias.

Algunas consideraciones sobre el color que es bueno recordar. Los colores oscuros, particularmente el verde y el marrón, eran parte de las primeras botellas porque no existían estrategias técnicas, en la inicial industria del vidrio, para poder tener otros colores y absoluta transparencia. Hoy la industria vidriera, puede producir vidrios de mil tipos, colores y niveles de calidad.

De todas maneras, los colores oscuros y opacos serían, desde el punto de vista de estricta conservación del vino, los mejores para cuidar a plenitud el trabajo realizado en la elaboración de un vino, porque esta es una forma de proteger el vino de los efectos negativos de la luz. Pero, comercialmente, se debe apuntar a otros colores que más que con la conservación, se relacionan, en algunas oportunidades, con el aspecto de la botella llena y etiquetada. Como ejemplo, los vinos rosados, se conservarían mejor en una botella de vidrio oscuro, porque al igual que todos los vinos, son sensibles a la luz; pero desde el punto de vista estético un vino rosado en una botella verde se vería como un vino tinto de bajo color o poco agradable y además no trasmitiría la sensación de frescura que hay que trasmitir.

En general, encontrará: Vinos tintos de larga guarda en vidrio verde oscuro, vinos tintos jóvenes en vidrio verde aceituna más claro, vinos blancos con paso por madera en vidrio de color ambar, o ambar oscuro, vinos blancos muy jóvenes y rosados en vidrio blanco (incoloro).

La botella, es parte de la carta de presentación de un vino, el aspecto nos condiciona. Y aunque hoy hay otros sistemas de fraccionamiento del vino, que brindan seguridad en la conservación, practicidad y fácil manejo; la botella sigue siendo un aliado importante a la hora de llevar el vino a la mesa bien servida.