Pavo y Vino

Pavo y Vino

Las fiestas de Navidad y Fin de Año, como una de las grandes celebraciones de la humanidad, se relacionan, entre otras cosas, con la mesa. Aunque hoy se recomiendan mil recetas distintas y se resalta lo interesante de las preparaciones propias de cada país, el pavo sigue siendo uno de los platos más recordados.

La preparación y consumo de carne de pavo es bastante frecuente hoy en día, hasta como parte de algunos embutidos y comidas informales aunque en épocas pasadas sólo era parte de las mesas de los más pudientes. Buscando los orígenes del pavo doméstico que en nuestros días se encuentra en casi todas partes del mundo, de oeste a este y de norte a sur, con distintas razas y con diferentes usos, la información nos indica a México como punto de partida, en donde los indígenas, antes de la llegada de los colonizadores, ya utilizaban la carne de pavos salvajes como parte de su alimentación. El pavo fue llevado a Europa por los españoles y desde allí inició su clara propagación mundial hasta regresar a América.

Navidad, particularmente en Nochebuena, y también el Día de Acción de Gracias, son tal vez los eventos con mayor consumo de platos preparados con pavo. La difusión de esta carne la ha posicionado como una gran fuente de alimentación particularmente en Estados Unidos e Israel , que son los primeros consumidores.

De la cocina tradicional con el ancestro y estilos caseros y de las grandes escuelas de gastronomía y las nuevas tendencias, nacen mil recetas para preparar pavo. Pavo al horno, navideño, con piñones, relleno con jamón y queso, relleno con vegetales, medallones de pavo con embutidos, rollos de pavo con manzanas, pechugas de pavo a la mostaza, pavo relleno con setas y hasta escabeche de pavo, son unas de las tantas opciones que nos transportan de aromas y sabores muy delicados y tradicionales hasta percepciones complejas y novedosas.

Todo este abanico de sensaciones llevadas a la gran mesa, con seguridad debe ser acompañado con la insustituible presencia de una copa de vino. Para sumarse a estas preparaciones con pavo las mejores y más frecuentes opciones se encuentran entre los vinos tintos, desde los jóvenes y frutosos hasta grandes tintos de guarda. Pero además de estas sugerencias a la hora de elegir un vino para un plato preparado con pavo, también, y aunque completamente distintos, una buena alternativa es descorchar una botella de espumante. Se sorprenderá de la gran armonía entre los mil sabores de algunas de estas recetas y la frescura de las burbujas.