Pescado y vino, una deliciosa combinación

Pescado y vino, una deliciosa combinación

Se dice que la clave para un buen maridaje con vino, es lograr que este sea el acompañante ideal sin que opaque en el paladar el sabor de los alimentos, sino que pueda potenciarlos. Generalmente a la hora de maridar pescado con vino, se tienen en cuenta los de tipo ligeros que combinen con la suavidad de la textura del pescado.

No obstante, en el mercado existen vinos tintos jóvenes, frutales y de gran suavidad al igual que los rosados, que en ocasiones también permiten apreciar el sabor de pescados y mariscos. Te contamos a continuación algunas recomendaciones para tener en cuenta a la hora de acompañar ese plato con pescado que tanto te gusta.

Pescados grasos

Los pescados de tipo azul como el pez espada, salmón, atún, bonito, caballa o el tiburón, hacen parte de este grupo. Cuando se preparen a la parrilla, se recomienda elegir un vino blanco seco. Para los más arriesgados, se puede optar por vinos tintos e incluso de maceración carbónica.

Pescados magros

La perca, panga, lenguado, lubina o el rodaballo, hacen parte de estas especies que se caracterizan por ser los más suaves y tener bajo contenido de grasa (2,5%). Los vinos blancos frescos, ligeros son los elegidos para estos pescados. A la hora de su preparación, de allí depende el uso de vinos blancos con fermentación en barrica o vinos blancos con crianza.

Pescados semi grasos

También llamados de textura media, estos pescados contienen entre un  2,5 y 6% de contenido graso.  Por su firmeza, textura más gruesa y escamosidad están el bacalao, mero, fletán, la dorada, merluza y la trucha. Su combinación sería ideal con un vino blanco fermentado en barrica, al tiempo que vinos blancos afrutados. Recuerda que al momento de maridar debes tener claro no solo el tipo de pescado sino su cocción y acompañamientos como salsas o especias.

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