Pinotage: La tinta y sabor de Sudáfrica

Pinotage: La tinta y sabor de Sudáfrica

PINOT NOIR + CINSAULT = PINOTAGE

“Una ecuación tinta que representa a Sudáfrica”.

Sudáfrica es uno de los países que se destacan en el concierto de los productores mundiales de vino. Ocupa el noveno lugar como productor, y su ingreso al mundo de la vitivinicultura fue anterior que el de Australia y la misma California, independientemente del actual mayor desarrollo de estas últimas. Hoy, sus vinos ya son claramente conocidos en el mundo.

Aunque se destaca por la producción de blancos, los tintos también tienen un importante lugar, y no puede faltar la presencia del cabernet y el merlot; pero si de bandera insignia tinta se trata, pues, no hay duda, esa es la cepa Pinotage.

Nacida del cruce entre pinot noir, oriunda de la Borgoña y la cinsault nacida en el Ródano, que en Sudáfrica se conoce como Hermitage. De la conjunción de estos dos nombres: Pinot Noir y Hermitage, nace Pinotage. Nombre con el que se dio a conocer recién en el año 1935.

Es una cepa tinta que fue el resultado del trabajo de Abraham Izak Perold, profesor de la Universidad de Stellenbosch que, en busca de complementar las características de la dos cepas madres, logró la tinta que hoy se conoce en el mundo como la cepa tinta sudafricana.

De granos grandes de color azul oscuro, con bastante pruina, una cepa resistente a condiciones climáticas y edafológicas exigentes, permite elaborar vinos tintos que hasta hace poco tiempo no eran considerados como los mejores; pero que hoy con el trabajo conjunto de especialistas el vino tinto pinotage, sorprende tanto como un tinto joven como un tinto que resiste una importante guarda.

Los pinotage recién en la década de los 90 inician el camino del prestigio internacional, cuando ingresaron al gran mercado, particularmente en Inglaterra.

En una copa de pinotage se amalgaman los sabores relacionados con frutas rojas maduras, frambuesa, cereza, ciruela; en algunas oportunidades, aparecen notas especiadas. Con tonos de cuero y claros tostados y ahumados en los vinos que pasaron por madera. Taninos agradables en un paladar que sorprende y agrada. De color rojo oscuro brillante.

Pinotage es una cepa y un vino que bien representan a Sudáfrica especialmente a Stellenbosch, lugar donde se encuentran los mayores viñedos.

La pinotage es definitivamente sudafricana pero también hoy crece, aunque todavía muy tímidamente, en Nueva Zelanda; y se experimenta en California, en Brasil, en Chile entre otros países del nuevo mundo.

Y como siempre, no podrá faltar la importante relación del vino con la cocina. Una copa de pinotage se relaciona muy bien con cocina internacional donde se destaquen aromas y sabores complejos y contundentes.

Pero todavía será mejor relacionar el pinotage con la cocina que identifica a Sudáfrica, una cocina heredada de los fogones ancestrales sudafricanos, de la cocina de los colonizadores, principalmente ingleses y holandeses, y también con una clara influencia del sur asiático.

Del casi interminable elenco de nombres y recetas, rescatamos algunas que por sus insumos y preparaciones se relacionan muy bien con vinos tintos.

El bobotie, un pastel de carne, con ascendencia malaya. Una muy típica y frecuente preparación son los Boerewors que son salchichas frescas que generalmente se llevan a la parrilla. La carne de avestruz, de caza y también de criaderos, se cocina a las brasas o como preparaciones guisadas. Potjiekos, guisos de carnes y verduras que se preparan en ollas de hierro, muy típicas de la cocina africana, calentados al calor de pequeñas fogatas. Carne de cordero estofado al tomate; y otros tantos, del recetario africano, se suman al placer de poder acompañarlos con las notas propias de un pinotage.

Cocina y vino de Sudáfrica, en una impecable y armónica relación.