Tradición y juventud española

Tradición y juventud española

España es un país que todos conocemos como uno de los principales pilares de la vitivinicultura del mundo. Desde su tercer lugar como productor mundial, mantenido siempre en el tiempo, ha dejado una impronta en el estilo que identifica desde lejos a los típicos vinos españoles. Tanto aquellos vinos sanos que podemos beber tranquilamente por dos o tres euros, hasta grandes premium que son parte de los íconos mundiales, vinos que no pierden su tradición ni en los clásicos estilos de sus etiquetas.

La tradición española, que tiene arraigado el buen comer, con mil recetas de mil lugares, regiones y parajes son parte del programa y justificación para descorchar una botella en la que siempre ha sido fácil identificar una forma de vida y el típico vino español.

Sin embargo, desde hace unos pocos años la vitivinicultura española ha tenido algunos cambios, hasta en la forma de presentar sus bodegas, y como muchos conocedores sugerían, ese cambio es necesario para tener un espectro más amplio en un mercado mundial creciente y cada vez más exigente en oferta de vinos y formas. Es así como han surgido algunas nuevas tendencias que sorprenden, porque conservando sus raíces y sin alejarse de la enología, en su sentido más acabado, han creado nuevas identidades de vinos más frescos y con mayor cercanía a la gente joven que siempre exige novedad.

Muchos son los casos que se pueden tener en cuenta, como ejemplo la reciente llegada a Colombia de un vino innovador por su presentación moderna, fresca y con un formato completamente diferente que se aleja de lo formal hasta con su nombre.

Paco & Lola es una creación nacida en Rias Baixas, y como no era de esperar otra cosa, es un vino blanco elaborado a partir de albariño 100%, la cepa blanca típica de la región que ofrece grandes vinos que se posicionan cada vez más en el mercado mundial. En este caso es un blanco muy joven, elaborado en tanques acero inoxidable, con claras notas, tanto en aromas como en sabores, que recuerdan a frutas blancas frescas con algunos acentos de cítricos. De buena acidez y de final muy joven y agradable.

Lógicamente que al pensar en Galicia, la gastronomía tradicional no nos deja olvidar el pulpo a la gallega y el albariño, pero también estos vinos son una gran opción de descorche si el plan incluye pescados, mariscos, o el hoy tan difundido sushi. Como aperitivo es otra gran oportunidad para disfrutarlo y en tierras tropicales como Colombia todavía mejor.

Paco & Lola, también incursiona en los tintos. “Paco” es un tinto elaborado a partir de tempranillo y garnacha al 50% y con el mismo sello de juventud.

Conservar la tradición es un gran soporte y pilar de la enología que sigue teniendo ancestral origen, Sin embargo, la innovación es una herramienta necesaria de la buena y necesaria evolución.