Uruguay también es vino

Uruguay también es vino

Los vinos uruguayos no son todavía los más frecuentes en la memoria del consumidor cotidiano. Sin embargo, Uruguay crece día a día en el concierto del mundo de vino.

En una latitud semejante a las de las principales regiones vitivinícolas de Chile y Argentina (recordamos los paralelos 34 Sur y 35 Sur), se encuentra Uruguay con condiciones climáticas y edafológicas muy diferentes a las chilenas y argentinas, que le permiten elaborar vinos con una clara, distinta y muy definida identidad.

Los vinos chilenos y, particularmente los argentinos, tienen como respaldo la cordillera de los Andes, es decir, viñedos de altura con climas y suelos exigentes. Por otro lado, los vinos uruguayos nacen de cepas que tienen clara influencia del Atlántico y del estuario del Rio de la Plata.

La historia vitivinícola de Uruguay nace en fechas cercanas al 1870 y gracias a inversiones y desarrollo del país ha evolucionado de manera sorprendente, acompañada de un notable desarrollo tecnológico tanto en viñedos como en bodega.

Los vinos uruguayos surgieron en su mayoría en la región sur, particularmente en Canelones y Montevideo. Aquí, en esta región al sur del país, se elabora más del 80 por ciento del vino de Uruguay.

En un paisaje completamente distinto al de las zonas del vino argentino o chileno; con más verde, suaves colinas y con lluvias más marcadas, se conforma el telón del escenario donde nace y crece la cepa insignia de Uruguay: La tannat.

Esta cepa del suroeste de Francia se arraigó perfectamente en estas tierras. La Tannat es para Uruguay como la Malbec para Argentina o el Carménère para Chile. Cepas francesas que se cultivan más en estos países que en la propia Francia.

Uruguay, con casi 9.000 hectáreas cultivadas con vid, es el país con más viñedos plantados con tannat. Esta cepa también se encuentra tímidamente en otros países suramericanos como Argentina, Bolivia o Brasil. La tannat ofrece vinos vigorosos de muy buen color, con una importante carga de taninos, aromáticos y con algunas notas agrestes cuando de tintos se trata. También deja elaborar interesantes rosados, que en oportunidades se ensamblan con merlot.

Otras cepas que acompañan a la tannat en Uruguay son merlot, cabernet sauvignon, cabernet franc, y pinot noir. Las blancas se respaldan en la conocidísima chardonnay y entre las más frescas la riesling y la sauvignon blanc, que ofrecen vinos delicados, de buena acidez y refrescantes.

El vino en Uruguay crece y se relaciona, como en otros países productores, con el buen vivir, así como con los hoy tan difundidos y comercializados caminos del vino y la cocina tradicional de cada lugar.

Una oportunidad interesante para disfrutar de la relación entre vino y cordero es el Festival del Tannat y Cordero, que, es cada vez más importante. A esta fiesta se suman las más destacadas bodegas de Uruguay, entre ellas, Establecimiento Juanicó, que elabora desde vinos blancos y tintos jóvenes, hasta importantes vinos con guarda. Establecimiento Juanicó está presente en Colombia con sus vinos, con marcas exclusivas para los Almacenes del Grupo Éxito.

Y recuerde, si va de paseo a Uruguay, disfrute de un plato de cordero y una copa de Tannat, es parte importante del plan.