Vacaciones y vino

Vacaciones y vino

En Colombia para casi todos diciembre y enero son meses que definitivamente tienen sabor a vacaciones.

Llegan las vacaciones y los planes se ponen en práctica, algunos viajan al exterior y muchas veces el destino es algún país productor de vinos, es aquí cuando llega la gran oportunidad de experimentar y disfrutar del hoy tan reconocido enoturismo.

El enoturismo suma el gusto de conocer viñedos, bodegas de diferentes estilos y sus vinos, con el ingrediente infaltable de la gastronomía y los mil servicios que se ofrecen en los lugares diseñados especialmente para este tipo de turismo.

Viajar a Europa, visitar bodegas y disfrutar de sus vinos en compañía de manjares de distintas cocinas de tradición es un programa imperdible. Grandes tintos de Bordeaux con carnes de caza, quesos y vinos blancos del Loira, cocina española y tempranillo o Refrescar una tarde con un irremplazable en Italia; también se puede disfrutar de postres con frutos secos y un clásico oporto. estas son unas de las tantas oportunidades que nos ofrecen estos programas que tienen al vino como estrella.

En un viaje a Chile (un poco más cercano a nosotros), nos deslumbrarán sus valles con clara tradición vitivinícola sumada a su cocina típica de innumerables platos, entre los que muchos viajeros recuerdan a dos tipos de empanadas: las de locos (loco: molusco de las costas chilenas y peruanas) acompañadas con una copa de chardonnay, o las empanadas de pino, que aunque tienen este nombre el relleno es de carne y se acompañan bien con un tinto joven.

En Argentina el enoturismo crece día a día con propuestas insospechadas como la alta tecnología en sus viñedos y bodegas de lujo, catas informales que acercan algo más de conocimiento alrededor del vino y bodegas con restaurantes que ofrecen platillos de tradición. Desde Cafayate, con un torrontés con empanadas salteñas o de humita, que son un clásico, hasta bien al sur con un cordero patagónico y un buen malbec son referentes imperdibles.

Hoy las vacaciones se relacionan con vino mucho más que en otras épocas y aquí en Colombia el vino también es parte de ellas.

Lugares de tradición en Colombia para salir de vacaciones como Cartagena, están cerca del vino desde tiempos más lejanos porque reciben un importante número de extranjeros, muchos de los cuales tienen al vino incorporado en su diario vivir. Y hoy los colombianos se han decidido a disfrutar de esta inigualable bebida también durante los días de descanso.

Cocina colombiana de mar, variada, rica y colorida, siempre está más cerca a una copa de vino blanco. También en lugares menos frecuentados pero definitivamente cautivadores como Capurganá, de aguas azules y transparentes o Bahía Solano, en donde después de una jornada dedicada a avistar ballenas, se puede refrescar en la playa con una copa de espumante acompañada de frutas del lugar, mientras una cocinera nativa cocina en leña algún pescado capturado en pesca artesanal que también espera el descorche de una botella. Estos son planes que no se pueden dejar de tener en cuenta.

Otros lugares maravillosos de Colombia con paisajes de espectáculo, algunos de los llamados de tierra caliente, se suman a los vinos blancos, rosados y espumantes, y los de clima frío son mejores para descorchar un vino tinto mientras se saborea un típico antioqueño entre tantas opciones de paladar contundente. No hay duda que cada rincón de Colombia, que tiene geografía muy diversas, es un lugar para descubrir junto a su cocina, y como ya lo hemos comprobado también habrá junto a esa cocina una clara oportunidad para descorchar una botella de vino.

Además de viajar en esas temporadas de vacaciones, hasta los momentos de relax más sencillos también son propicios para disfrutar de una copa de vino. Una piscina por la tarde, una bandeja con manzanas rojas bien maduras y quesos acompañadas con un vino rosado muy bien refrigerado, es un programa que no se puede dejar pasar.